La mujer, desde el patriarcado, como institución masculina de modo de vida, ha sido sometida a las reglas de poder pensadas e impuestas por los hombres. Una dominación ejercida, no solo desde las órdenes, sino sobretodo desde las maneras más sutiles, como el amor y la imagen de lo que una mujer debe ser, introyectadas en las niñas desde los juegos de infancia.
Aún cuando la mujer ha obtenido logros sustanciales para definir su propia identidad, la imagen del cuarto de cocina y los utensillos para cumplir con los requerimientos y deseos de padres, madres, maridos e hijos es un lugar muy significativo. Por eso el documental comienza en ese lugar, entre agua corriendo sobre cacerolas y tenedores, lugar en donde a solas, quizás, cada una de las mujeres reflexione en silencio sobre su propio ser.
Tomando como entorno ese contexto histórico de explotación de las mujeres y también ese contexto subjetivo es que vemos la primera manifestación realizada a nivel mundial en 1971 (luego de la manifestación sufragista de 1936) en París, Estados Unidos de Norteamérica, Canadá y Alemania cuya consigna era la emancipación sexual y luego las palabras de Simone de Beauvoir quién estudió en profundidad el "ser mujer" en su revolucionario libro "El Segundo Sexo".
Dentro de este contexto es que nuestra tesis de trabajo documental se puede resumir en esta afirmación: "Otros hablan por ella", la mujer ha sido definida de distintas maneras, su pensamiento siempre ha sido mediatizado por el discurso de otros. En la actualidad uno de los actores sociales que mediatizan " la imagen y el ser de la mujer" son los medios de comunicación, sobre esta mediatización y sobre la profundidad del feminismo entrevistamos a Fanny Edelman, una militante por los derechos de la mujer, integrante del Socorro Rojo durante la guerra civil española y perteneciente al FEDIM Fderación Internacional Democrática de Mujeres. Ella nos habla sobre la mujer y su rol esencial en los cambios del siglo XX y sobre el poder de los medios de comunicación, que no han reflejado el papel de la mujer como ser social, como constructora de una sociedad nueva.
Ella afirma "La ideología patriarcal es tan poderosa, tan dominante que es la ideología del capitalismo" y partiendo de allí reflexiona sobre los medios de comunicación como portadores de poder en relación con las mujeres, sobre las leyes de radiodifusión que aún persisten desde la dictadura en Argentina y sobre la importancia de que las mujeres adquieran consciencia de sí mismas.